La covid-19 causó impacto a largo plazo en la salud emocional de la población

En muchos casos, el duelo por la pérdida de seres queridos o los cambios significativos en la vida durante la pandemia «impiden volver a la normalidad y siguen afectando a largo plazo la salud mental».

Foto: fuente externa

Vitoria (España).- La pandemia de covid-19 ha causado un «impacto a largo plazo» en la salud emocional de la población, según se desprende del mayor consumo de antidepresivos que se registra desde que se relajaron las restricciones para prevenir contagios.

Un estudio en el que han participado investigadores de la Facultad de Farmacia de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), al norte de España, revela que las nuevas prescripciones de antidepresivos aumentaron significativamente durante la pandemia, sobre todo entre las mujeres, pero aún más en el periodo pospandémico y en todos los géneros y grupos de edad.

El estudio, publicado por la revista Healthcare, ha analizado el análisis de nuevas prescripciones de antidepresivos durante un periodo de seis años (desde marzo de 2018 hasta febrero de 2024) que se ha dividido en tres fases: prepandemia, pandemia y pospandemia. La investigación se ha llevado a cabo en un área de atención médica con 130,000 personas en esa región española.

Durante los dos años de la pandemia, las nuevas prescripciones de estos fármacos fueron sobre todo para mujeres menores de 40 años. El estudio argumenta que su «mayor impacto en el bienestar emocional» puede deberse a que el rol de cuidadores es más frecuente en la población femenina y a la feminización de las profesiones de cuidado en el sector salud, que «tuvieron una alta carga emocional durante ese periodo».

Sin embargo, superada la pandemia se observó que aumentaron las nuevas prescripciones de antidepresivos de manera generalizada entre hombres y mujeres de todos los grupos de edad, salvo en hombres menores de 20 años.

Por tanto, concluye el informe, existe un «impacto a largo plazo de la pandemia en la salud emocional de la población», algo que puede deberse a varios factores.

«Si bien las restricciones de movimiento se suavizaron, el aislamiento social prolongado que sufrió la mayoría de la población puede haber tenido consecuencias duraderas en la forma en que las personas interactúan y se sienten conectadas con los demás», señalan los responsables del estudio.

A ello se suma el impacto económico de la pandemia, como la pérdida del empleo o la inseguridad financiera, que «continúa afectando al bienestar mental de muchas personas».

Además, el «estado de estrés sostenido durante la pandemia podría ser una de las principales causas de esa mayor incidencia de síntomas depresivos en la población general a largo plazo».

En muchos casos, el duelo por la pérdida de seres queridos o los cambios significativos en la vida durante la pandemia «impiden volver a la normalidad y siguen afectando a largo plazo la salud mental».

EFE

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